El pato asado a la pekinesa, con su piel crujiente y su interior jugoso es un plato fácil de hacer, aunque laborioso. Resulta muy satisfactorio prepararlo en casa y poder disfrutarlo en buena compañía porque recién hecho, es una maravilla.
Para hacerlo no hay más que encargar un pato en la pollería y seguir unos sencillos pasos, y tener paciencia porque requiere algunos reposos, necesarios para conseguir que la piel se despegue bien de la carne, y que quede bien dorada y crujiente.
Siguiendo nuestra receta conseguirás un estupendo pato laqueado o pato asado a la pekinesa, que superará con creces cualquier versión precocinada de las que puedas encargar o comprar en tiendas online o supermercados.
El primer paso es escaldar el pato sumergiéndolo en agua hirviendo durante tres o cuatro minutos. Después de escaldarlo retiramos con unas pinzas los cañones o plumas que puedan quedar en la piel. A continuación preparamos una marinada para untar en el interior del ave. Para ello, mezclamos dos ajos picados, el jengibre picado, con una cucharada de azúcar, una cucharada de sal, y otra cucharada de cinco especias chinas, agregando 2 cucharadas soperas de salsa Hoisin y otras dos de salsa de judías y ajo.
Una vez relleno el pato con esa marinada, preparamos un glaseado para el exterior del pato, que le dará el clásico color dorado cuando lo asemos después y hará que la piel quede crujiente. Para hacer el glaseado o lacado tradicional, calentamos en un cazo 100 ml de agua, 50 ml de salsa soja, 50 ml de vinagre, dos cucharadas de azúcar y tres cucharadas de miel de abeja, removiendo hasta que llegue a ebullición.
Ponemos el pato sobre una rejilla y lo vamos bañando con esa salsa hasta que lo cubra perfectamente. El sobrante que caiga lo recogemos en una fuente colocada bajo la rejilla, y así lo volvemos a utilizar hasta que tengamos el pato bien glaseado. Después dejamos el pato en la nevera durante 12 a 18 horas en las que la piel se secará.

Al día siguiente, procedemos a asarlo a 190ºC en la bandeja del horno primero con la pechuga abajo, durante 45 minutos. Después bajamos el fuego a 150ºC y lo asamos otros 45 minutos con la pechuga hacia arriba. De vez en cuando, agregamos un poco más de glaseado sobre el pato para que la piel tome más color dorado. Terminamos subiendo a 200ºC durante 5 minutos para que la piel quede bien crujiente.
Cuando el pato esté bien asado y la piel está dorada y crujiente, sacamos el ave y la partimos por la mitad, separando después los cuartos traseros y las pechugas o magrets, procediendo después a cortar las pechugas en pequeñas tiras, que incluyan la carne y la piel, para poder rellenar las obleas de pato lacado.
Con qué acompañar la receta de pato asado a la pekinesa
Para acompañar la receta de pato asado a la pekinesa necesitas unas cebolletas cortadas en juliana, unas zanahorias también en juliana y unas obleas, para poder disfrutar de este bocado asiático a la perfección. También necesitarás la clásica salsa para Peking Duck o salsa Hoisin para poner un poco en cada oblea y salsear el pato.
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